El plan que Kissinger presentó a
principios de los ’70 a Richad Nixon y hoy sigue vigente. Los
recursos estratégicos, el control de natalidad y la producción de
alimentos como arma de control. Las consecuencias del National
Security Study Memo 200 desclasificado en julio de 1989.
El estado del mundo y el estado de la Unión
En 1974, los Estados Unidos atravesaban internamente un grave
conflicto institucional desatado por el escándalo del Watergate, de
espionaje al bunker electoral del Partido Demócrata, que terminaría
con la renuncia del presidente Richard Nixon el 8 de agosto de ese
año. El poder presidencial ya venía debilitado por los movimientos
contestatarios de la segunda mitad de los ’60, el país vivía una
recesión económica y la derrota militar de los Estados Unidos en
Vietnam implicó tanto tensiones internas como externas.
El
contexto internacional se vio alterado por la derrota en Vietnam, ya
que la retirada de los efectivos militares estadounidenses fue al
mismo tiempo un avance de la Unión Soviética en Indochina, y contra
las políticas con que la Casa Blanca buscaba aproximarse a China. Al
mismo tiempo, la guerra de Yom Kippur de 1973 entre Israel enfrentado
a Egipto y Siria: la supuesta invencibilidad del ejército israelí
había terminado, dependiendo Israel más que nunca del apoyo de
EE.UU., y los países árabes se aproximaron a la URSS.
Este hecho
está relacionado con el golpe de la OPEP (Organización de Países
Exportadores de Petróleo)(1), cuando entre 1973 y 1974 aumenta el
precio del crudo en un 400 por ciento, impactando principalmente en
los países industrializados. En la primer mitad de los ’70, la
participación de la URSS en el PBI Mundial era del 12 por ciento,
había descendido un 0.5 por ciento, mientras que Estados Unidos
participaba en 1970 con el 23 por ciento pero para 1975 retrocedió
casi 2 puntos, siendo Japón el único que mantenía un crecimiento
en su participación de la economía mundial, a un rito del 3 por
ciento por década.
Al mismo tiempo, la expansión soviética
sobre Africa sería otra alarma prendida en los pasillos de la Casa
Blanca, la Secretaría de Estado y el Pentágono. En Angola y
Mozambique se instauran gobierno revolucionarios que se definen
pro-soviéticos y lo mismo acontecería tres años más tarde con el
gobierno de Baharu Mengitsu en Etiopía, quien había iniciado una
revolución en 1974.
En América Latina los movimientos nacionales
atentaban contra los intereses de Washington. En Chile aconteció la
inusitada llegada por la vía electoral de la izquierda al poder, con
la asunción a la presidencia de Salvador Allende el 24 de octubre de
1970, quien dos años más tarde visitaría Cuba y la URSS, y en 1973
es derrocado y asesinado en el palacio presidencial. Las guerrillas
urbanas actuaban en Argentina, Uruguay, Brasil y Perú, mientras que
en el FSLN (2) (Frente Sandinista de Liberación Nacional) encabezaba
el foco insurreccional en Centroamérica.
El avance por el control
El historiador y senador estadounidense, Henry Brooks Adams 3) ,
señaló en agosto de 1901 que a fines del s. XIX, los costos
elevados de producción de Estados Unidos impedían la exportación
de sus manufacturas, que fue subsanado en aquel momento con una
fuerte inversión en infraestructura. De todos modos, a medida que se
industrializaban las potencias y se ensanchaba la brecha entre
aquellos y los desindustrializados, el centro industrial requería un
constante suministro de materias primas para sostener su nivel de
producción.
Adams, previendo la competencia industrial con
Europa, proclamaba la necesidad estadounidense de transformarse en
una potencia militar que asegure su crecimiento inexorable, “situado
como un coloso en el continente occidental, con sus puertos en ambos
océanos, con China del otro lado y América del sur a sus pies, los
Estados Unidos bloquean la expansión europea”, para remarcar que
“se cree que América del Sur y China son las únicas regiones
accesibles que contienen con seguridad el hierro, el carbón y el
cobre que busca Europa”.
Durante las siguientes décadas,
Estados Unidos incrementaría sus inversiones en América Latina y se
transformaría en la potencia industrial más importante del planeta.
Las observaciones de Adams sobre la necesidad de controlar los
recursos naturales renovables y no renovables no quedaron en el
olvido: la crisis del petróleo evidenció las necesidades
estratégicas estadounidenses sobre estos recursos en un marco de un
mundo en constante crecimiento demográfico.
Si bien Estados
Unidos respecto al petróleo avanzó sobre este recurso en todas las
latitudes, la respuesta general a esta problemática de la
dependencia de recursos naturales la daría el secretario de Estado,
Henry Kissinger, en abril de 1974.

NSSM 200: El informe Kissinger
Pocos meses antes de la renuncia de Richard Nixon a la
presidencia, el 9 de agosto de 1974 tras el escándalo Watergate,
la Secretaría de Estado comandada por Henry Kissinger entregó a la
Casa Blanca el National Security Study Memo 200, un extenso análisis
de la situación demográfica mundial y soluciones para la
estabilidad de los intereses de Estados Unidos relacionados con los
recursos naturales que alimentaban las industrias
norteamericanas.
También se entregaron copias simultáneas a los
organismos involucrados en los postulados del informe, como las
secretarías de Defensa, de Agricultura, a la Agencia para le
Desarrollo Internacional y la CIA.
Kissinger, identificó el
crecimiento de la población en los países del tercer mundo (Lesser
Developed Countries - LDCs) como "un asunto de máxima
importancia" y alegó que tal situación ponía en peligro el
acceso a minerales y a otras materias primas que los EE.UU.
necesitaban y que, por lo tanto, constituía una amenaza para su
seguridad económica y política.
La solución propuesta por
Kissinger era un “extenso control de la población. Tal política
aún sigue siendo aplicada por la “ayuda” internacional de
Estados Unidos articulada principalmente por el Banco Mundial, hacia
países que estén dispuestos a tomar medidas para control de
natalidad. La apertura económica forzada desde el Consenso de
Washington, profundizaría la avalancha del capital estadounidense
sobre los recursos naturales no renovables.
El documento, titulado
como “Implicancias del Crecimiento Poblacional Mundial para la
Seguridad de Estados Unidos e Intereses de Ultramar”, evalúa
proyecciones desde 1970 al año 2000 sobre:
a.La velocidad de
desarrollo, particularmente en países más pobres;
b.La demanda
de productos exportados por EEUU, especialmente de alimentación, y
los problemas de comercio para EEUU que pueden surgir de competición
de fuentes alternativas;
c.La probabilidad de que el crecimiento o
desequilibrio poblacional producirá políticas extranjeras
perturbadoras e inestabilidad internacional.
Asimismo, Kissinger
busca focalizar las consecuencias económicas y políticas
internacionales del crecimiento poblacional para que el informe
ofrezca planes de acción para los Estados Unidos “en su manejo de
asuntos poblacionales en el extranjero”, particularmente en países
en vías de desarrollo, y con énfasis especial en las siguientes
preguntas:
a.¿Cuáles nuevas iniciativas por parte de los EEUU
son requeridas para enfocar la atención internacional al problema
poblacional?
b. ¿Pueden nuevas innovaciones o desarrollos
tecnológicos reducir el crecimiento o disminuir sus efectos?
c.
¿Podrían los EEUU mejorar su asistencia en el área poblacional, y
de ser así, de qué manera y a través de cuáles Agencias:
bilaterales, multilaterales, o privadas?
The will of us

Para el momento en que Kissinger elaboró su plan de acción, la
caída del Estado de Bienestar y el techo al que había llegado el
expansionismo keynesiano había producido un excedente de capital,
que en vez de ser reinvertido en la industria nacional, encontraba
mejores tasas de ganancias colocándolos en el extranjero.
Esta
política prestamista, que claramente se vislumbró en los siguientes
años, demuestra claramente que fue una política de Estado y que el
NSSM 200, estudió variables donde la asistencia financiera
multilateral o bilateral sirva a los intereses estratégicos de los
Estados Unidos, y “será dada a otros países, considerando
factores como crecimiento poblacional, la necesidad de ayuda externa,
intereses a largo plazo de los EEUU, y su voluntad de autoayudarse".
Dejando de lado el glamouroso lenguaje que desliza sobre la “dignidad
del individuo”, y que el papel de Estados Unidos es “trabajar
estrechamente con otros (países) sin imponer nuestra posición”,
la voluntad de “autoayuda” de los LDCs, fue y es la de acatar
“
the will of U.S.”.
Demografía

El eje del estudio sobre el crecimiento de la natalidad y la
expectativa de vida en los países menos desarrollados, y las medidas
a adoptar para reducir esa tendencia no es producto de un súbito
humanismo de Henry Kissinger: en los países pobres, la creciente
población acarrea un aumento en la conflictividad social y
reacciones adversas para los negocios (asuntos de seguridad nacional)
de Estados Unidos.
En el apartado sobre las “Tendencias
Demográficas Mundiales”, el NSSM 200 da cuenta que “
desde la
Segunda Guerra Mundial la población mundial creció
cuantitativamente y cualitativamente como en ninguna época previa”:
los índices mostraban un alza del 2% anual, el doble que antes de la
guerra, cuando entre 1750 y 1900 el ritmo era de apenas el 0.5% cada
año. “
El efecto será la duplicación de la población mundial
entre los próximos 35 a 100 años”, indica el informe,
agregando: la población estaba creciendo en 80 millones de personas
al año, cuando a principios del s. XX era de 10 millones.
“
Es
urgente que las medidas para reducir la fertilidad mundial se inicien
inmediatamente y sean efectivizadas en los ’70 y ‘80”,
recomendaba el secretario de Estado. La ONU había proyectado en 1970
que la población mundial para el año 2000 podría ser entre 7 y 8
mil millones: a fines de junio de 2004, la población mundial es de
6.377.404.492.
Las distintas medidas y planes adoptados para el
control poblacional resultaron de enorme éxito: en el 2000 la
población mundial apenas superaba los 6.000 millones, y comparada
con la población mundial de 1970, en vez de duplicarse había
crecido el 60.76%, y la tasa de natalidad comenzó a descender del
2.07% a un actual 1.13%, decreciendo el número; y del crecimiento de
87.8 millones de 1989, comenzó a descender y se calcula que pese a
la mayor población, en 2004 la población mundial crecerá en 72.5
millones y una tasa proyectada al 2030 descendiendo hasta el 0.6%
anual (4).
Kissinger informaba a la presidencia que los países
más problemáticos en cuanto a la creciente tasa de natalidad eran
India, Bangladesh, Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil,
Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía, y Colombia. En al
menos cinco de estos países, Estados Unidos asentó bases
militares(5).
En mayo de 1997, Hillary Clinton felicitó al
gobierno mexicano por su liderazgo en materia de control poblacional,
y por reducir la tasa de crecimiento de la población e indicó que
está orgullosa de la Agencia para el Desarrollo Internacional, de
origen estadounidense, la cual apoya a las instituciones de salud
pública mexicanas para promover la planificación (6).
El caso de
México sirve como caso testigo de la inversión estadounidense en
las últimas décadas sobre planificación familiar en los LDCs: de
forma directa o indirecta (por organismos oficiales o fundaciones)
Estados Unidos financió por lo menos 64 planes de anticoncepción en
México en los últimos once años, y más de la mitad de ellos eran
auspiciados directamente por las fundaciones Ford, Rockefeller,
MacArthur y Hewlett. Estados Unidos exige por ley, como condición
para las ayudas al desarrollo, que los países receptores de ayuda
internacional, tomen medidas para reducir el crecimiento demográfico
(7).
En el NSSM 200, Kissinger sugería a la presidencia el método
que debería aplicarse de ahí al futuro sobre México:
“(...) La asistencia financiera (si es deseada por los
países) deben llegar de otros donantes y/o desde el sector privado y
organizaciones internacionales, muchas de las cuales reciben
contribución de la AID (...) Por ejemplo, en México nuestra
estrategia debe enfocarse en un trabajo primariamente a través de
agencias privadas y organizaciones multilaterales para alentar al
gobierno a que ponga más atención en la necesidad del control del
crecimiento demográfico”.
En Perú también se han denunciado las campañas de
esterilización en las que se emplean presiones, promesas de dinero o
alimentos y engaños (8) . En la IV Conferencia Sobre la Mujer,
realizada en Pekín en 1995, Hilaria Supa Huamán, de la Federación
de la Mujer Campesina de Anta, tuvo una curiosa charlaron el entonces
presidente peruano, el hoy prófugo Alberto Fujimori: “Me habló de
un programa sanitario de planificación familiar”. Luego, en las
localidades de Mollepata, Limatambo y Ancahuasi, las mujeres fueron
convocadas a un control sanitario y vacunación: en la sala eran
encerradas en grupos de 10 a 20 mujeres y eran inmediatamente
anestesiadas.
Luego del escape de Fujimori a Japón, el Ministerio
de Salud dio a conocer en julio de 2002, un informe de 137 páginas,
denunciando que por medio de presiones, extorsión y amenazas y sin
brindar información, entre 1995-2000 fueron esterilizadas 331.600
mujeres y a 25.590 se les realizaron vasectomías. Fujimori recibía
reportes mensuales por los ministros de Salud Eduardo Motta, Mariano
C. Bauer y Alejandro Aguinaga (9) .
La “planificación forzada”
se aplicó primordialmente entre las comunidades indígenas y zonas
pobres. El propio Mariano Bauer justificó: “Un 90% de las mujeres
en edad fértil están totalmente satisfechas con los métodos
aplicados” (10) .
El ex rector de la Universidad de Arequipa
señaló que en las negociaciones por la deuda externa, “el FMI y
el Banco Mundial exigieron privatizaciones, apertura al capital
extranjero y un plan de control de crecimiento demográfico,
especialmente sobre pobres considerados potencialmente peligrosos”
(11) , el cual fue financiada por la Agencia Estadounidense para el
Desarrollo Internacional (USAID), del que curiosamente participaron
las FF.AA. y la Policía Nacional bajo la tutela de la OMS.
La
campaña publicitaria del plan presentado por Fujimori el 28 de julio
de 1995, tiene curiosas coincidencias con lo comulgado por Henry
Kissinger: los carteles de vía pública mostraba una familia
“antigua” con cuatro hijos, junto a una “moderna” con uno o
dos hijos. El NSSM 200 exhortaba: “Two-child family should
become the norm in the future, (and) two-child average could be
reached by 1990-95” (Una familia con dos hijos deberá ser la
norma en el futuro, y el promedio de dos hijos por familia puede
alcanzarse hacia 1990-1995).
Kissinger no sólo trataría en el
documento las prácticas anticonceptivas que debían ser impulsadas
hacia la mujer, en búsqueda de reducir la tasa de natalidad. En un
pasaje referido los métodos aplicables a los hombres, el secretario
de Estado destacaba:
"En la India se llevaron a cabo algunos experimentos
controversiales pero extraordinariamente exitosos, en los cuales los
incentivos económicos, junto con otros mecanismos de motivación, se
utilizaron para lograr que un gran número de hombres aceptaran las
vasectomías".
El NSSM 200, si bien no es un documento ampliamente difundido, o
al menos tan conocidos como los Documentos Santa Fe I., II y IV, pero
sigue impactando en la actualidad, e incluso llegó a ser tomado en
cuenta en las elecciones primarias por el pre-candidato presidencial
del Partido Demócrata, Lyndon LaRouche, en el Capítulo III de su
propuesta de gobierno:
“El desarrollo racional del continente africano requiere
desarraigar las medidas deliberadamente genocidas
impuestas sobre el África, desde los Estados Unidos
y otras partes, con tales políticas de control
poblacional como el Memorando de Seguridad Nacional 200 (NSSM-200),
del entonces asesor de seguridad nacional Henry A. Kissinger,
adoptado en los 1970” (12).

También, Kissinger no deja de lado al aborto como una solución
para el control poblacional en los países
subdesarrollados:
“Mientras las agencies que participantes en
este estudio no tengan recomendaciones específicas para proponer
sobre el aborto, en las discusiones siguientes serán importantes y
deberán considerarla en el contexto de una estrategia global
poblacional”.
La respuesta inmediata del secretario de
Estado es contundente: “Ningún país ha reducido su población
sin recurrir al aborto”, agregando:
“De hecho, el
aborto, legal e ilegal, se ha convertido ahora en el método de
control de fertilidad más difundido en uso en el mundo de hoy”.
Los conflictos políticos
El documento analiza extensamente los problemas que acarrea la
sobrepoblación mundial, particularmente en las zonas de bajos
recursos de autosustentación, pero se focaliza en aquellas regiones
donde los intereses económicos y de national security de los
Estados Unidos puedan verse afectados.
En el inciso Political
Effects of Population Factors , comienza
versando:
“Las consecuencias políticas de los factores más comúnes
en los Países Menos Desarrollados (LDCs- Lesser Developed
Countries)-crecimiento rápido, migración interna, altos porcentajes
de población joven, bajo desarrollo en los estándares de vida,
concentración urbana, y presión de migración de países
extranjeros-, están dañando la estabilidad interna y las relaciones
internacionales de países en donde los intereses de Estados Unidos
están más avanzados, creando esto problemas políticos e inclusive
de Seguridad Nacional para los Estados Unidos. En un
sentido más amplio, radica aquí el riesgo de daños severos para
los sistemas económicos, políticos y ecológicos del mundo”.
El contexto histórico que enmarca al documento da luz sobre los
móviles que pudieron llevar a realizar tal estudio sobre la
situación mundial, especialmente en el mundo subdesarrollado. A
principios de los ’70 la República del Congo había nacionalizado
sus recursos naturales; Venezuela efectivizó en 1975 la
nacionalización del petróleo luego de más de una década de
intentos; el general Ovando expropió en Bolivia el gas en manos de
las estadounidenses Gulf Oil y Standard Oil; y México nacionalizó
el petróleo en 1970.
El gobierno de Allende consideraba que el
primer paso para la independencia económica con el exterior debía
ser la nacionalización del cobre, ya que éste sería el "sueldo
de Chile". El proceso se realizó mediante reforma
constitucional aprobada unánimemente por el congreso nacional con la
ley del 16 de julio de 1971, que fijaba la expropiación de los
derechos de las empresas Anaconda Company y Kennecott Koper
Corporation, así como las minas de Chuquicamata, El Salvador y El
Teniente.
Es conocida la participación de Kissinger y Nixon en el
derrocamiento del presidente chileno el 11 de septiembre de 1973,
celebrado por la prensa liberal en el mundo: “El Presidente Allende
no se convirtió en mártir, aun cuando fuera cierto que se suicidó
el martes. El bombardeo y asalto de su palacio presidencial y la toma
del poder por los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas de Chile
pusieron un fin amargo al primer gobierno marxista libremente elegido
en Occidente” (13) .
Latinoamérica vivía en esos años una
gran convulsión de procesos revolucionarios de carácter
nacionalista o marxista, y la Casa Blanca actuaría al respecto. En
el memo del Consejo de Seguridad, Kissinger señala que la
preeminencia de la población joven en países pobres y/o
sobrepoblados podía generar “movimientos separatistas y acciones
revolucionarias”, concluyendo que:
“(...)Si de estas condiciones resultan las
expropiaciones de intereses extranjeros, desde un
punto de vista económico, no está dentro de ningún tipo de interés
para los países inversores (...)”
Esto llevó a Kissinger a advertir que “en las relaciones
internacionales, los factores componentes de la población son
cruciales y, a menudo, determinante de conflictos violentos en las
regiones en vías de desarrollo”. Además, el secretario de Estado,
señalaba que había que tomar precauciones políticas y diplomáticas
para evitar las apariencias de un accionar coercitivo, porque:
“Hay allí tambien un peligro de que algunos líderes de los
PMDs (Países Menos Desarrollados) vean las presiones de los
países desarrollados como una forma de imperialismo racial
o económico”.
Recursos Naturales
“¿Debe ser el alimento considerado como un instrumento de
poder nacional?”, se pregunta Kissinger, a lo que no responde
directamente, aunque sugiere que todo tipo de ayuda debe ajustarse a
aquellos países que acepten las condiciones de reducir la tasa de
natalidad y busquen la estabilidad política.
Según consta en
memo escrito por Kissinger "la despoblación debería ser la
más alta prioridad en la política de EE.UU. hacía el Tercer
Mundo"; se trataría de un "asunto trascendental
para la seguridad nacional de este país", ya que la
economía de los países industrializados "requerirá grandes y
crecientes cantidades de minerales del exterior, especialmente de los
países menos desarrollados", especialmente:
“(...) los Estados Unidos, con el 6% de la población mundial
consume al menos un tercio de los recursos mundiales (...)”
A lo largo del análisis, si bien el eje planteado por Kissinger
es el control poblacional en un mundo proyectado a treinta años, que
de sobrepasar los 13.000 millones de habitantes “sería
inestable y se desatarían hambrunas endémicas y luchas (guerras)
por alimentos”, analiza los elementos cruciales para evitar que
las condiciones demográficas y políticas impida a los Estados
Unidos el acceso a recursos naturales no renovables:
“Los Estados Unidos se ha convertido de forma progresiva
dependiente de la importación de minerales
provenientes de países en vías desarrollo en las
décadas recientes, y esta tendencia tenderá a profundizarse. La
ubicación de las reservas exploradas de minerales de mayor grado (de
pureza) favorece la dependencia de todas las regiones
industrializadas de la importación de países menos desarrollados.
El verdadero problema del abastecimiento de minerales, no yace en una
base física sino en modos de acceso en lo político-económico”.
Los países menos desarrollados con abundantes recursos naturales
deviene en bajos costos y el peligro se encuentra en la posibilidad
de consumo masivo, o explotación intensiva, por parte de una extensa
población. De allí que la estabilidad política regional,
especialmente en los países sobre los cuales Estados Unidos tiene
intereses, es crucial para la inversión (concesión o privatización)
de esos recursos tengan un contexto controlado, mejor si este es un
cuadro de una mínima presión demográfica:
“Asimismo, la presión demográfica es obvia pero no es el
único factor involucrado, pero los tipos de frustraciones son mucho
menos, como en condiciones de baja o nula presión
demográfica”
Como los casos señalados anteriormente sobre la implementación
de planes de control de natalidad, es tangible en el Informe
Kissinger, la relación con los países proveedores de recursos no
renovables, que adoptó Estados Unidos, ya sea con golpes de Estado
en Chile, motivado por cuestiones económicas, o la importancia del
NAFTA.
Uno de los cuadros del NSSM 200 señala que Estados Unidos
importaba anualmente, para el año 1972, de países conflictivos y/o
sobrepoblados:
•Cobre: 27% de Perú y 22% de Chile.
•Hierro:
31% de Venezuela.
•Plomo: 21% de Perú.
•Petróleo (crudo):
17% de Venezuela.
•Zinc: 24% de México.
•Titanio: 73% de
Japón.
•Estaño: 64% de Malasia y 27% de Tailandia.
En el
casó de Japón, es testigo que un gobierno “amigable”
permite una explotación más intensiva, pese a la sobrepoblación
del país asiático. Asimismo, puede verse una tendencia de mayor
extracción, en el mismo cuadro, en países donde las condiciones
políticas y económicas son más estables, y subpoblados:
Canadá
proveía en 1972: 76% de aluminio, 31% de cobre, 50% de hierro, 29%
de plomo, 82% de níquel, 60% de zinc y 48% de derivados y el 42% de
petróleo crudo.
•Australia: 21% de plomo y 10% de
zinc.
•Noruega: 8% de níquel.
Kissinger señaló como de
vital importancia que el gobierno de los Estados Unidos, en pos de lo
planeado en el estudio, que:
“Es vital que el esfuerzo en desarrollar y fortalecer un
compromise mayor por parte de los líderes de los PMDs no
sean percibidos por ellos como políticas de un país
industrializados para mantenerlos subsumidos o para
que los recursos sean usados por los ‘países ricos’. El
desarrollo de tal percepción puede generar una reacción fuertemente
adversa para la estabilidad de la población. Por ello, los Estados
Unidos y otros países “ricos” deben tener cuidado en las
políticas que aplicarán para los PMDs sean aceptables en esos
países”.
Además, el secretario de Estado indicaba que el gobierno de
Estados Unidos, para “minimizar los cargos de motivaciones
imperialistas”, debe repetir constantemente dichas inversiones
son para:
“...el desarrollo social y económico fundamental de los
países pobres donde el crecimiento demográfico es acelerado, es
tanto causa y consecuencia del crecimiento de la
pobreza”.
A partir de la promulgación de la Ley de Inversión Minera
24.196, y de Reordenamiento Minero 24.226, en mayo de 1993, Argentina
es un caso testigo de la toma de recursos no renovables por las
corporaciones estadounidenses: Barrick Gold explota el mayor
yacimiento de oro y plata del mundo en la mina de Valadero, San Juan;
la tercer mina de oro más grande del continente, Bajo de la
Alumbrera LTD, en Catamarca (el paquete accionario está integrado
por capitales estadounidenses); Bethlehem Steel (hoy fusionada con
USX-US Steel con el nombre de Internacional Steel Group), productora
de armamento y proveedora de la US Navy, está por hacerse con la
concesión de la reserva de hierro más grande de Latinoamérica, el
complejo minero de Sierra Grande, con reservas sin explotar de
fósforo y cobalto (14) . En Argentina la minería está exenta de
casi todos los impuestos gracias al decreto 417/03, por se empresas
“promotoras de empleo”, o a decir de Kissinger hace tres décadas,
contribuir al crecimiento de la pobreza”.

30 años más tarde
A lo largo del extenso reporte, Kissinger recorre la situación
mundial, especialmente en los focos de interés para la “seguridad
nacional”, el llamamiento a la participación de organismos
multilaterales (Banco Mundial, Unicef, etc.) como “aportes
privados”, para el control de la situación demográfica como
factor clave para la preservación de la estabilidad, tanto política
como económica, especialmente sobres las necesidades de los países
desarrollados y particularmente los Estados Unidos. Queda a libre
interpretación si el control de natalidad que impulsa el memorando,
y visto los ejemplos citados de México y Perú, si la idea de
Kissinger es eliminar la pobreza o eliminar los pobres.
El
NSSM 200 no es un documento único en su tipo, pero sí
premonitorio en cuanto a los resultados obtenidos, como se ha
detallado desde sus postulados, o “consejos”, como ser el haber
logrado una población por debajo a la calculada por las Naciones
Unidas, y visto el contexto en qué fue redactado, Estados Unidos ha
logrado imponer las condiciones políticas (gobiernos dóciles) y
económicas (apertura forzada, endeudamiento) para no depender de las
decisiones coyunturales que pueda tomar un gobierno en cuanto a los
recursos naturales no renovables de los que Estados Unidos había
“incrementado su dependencia de los países
subdesarrollados”.
El documento fue deslasificado el 7 de
julio de 1989, nueve años más tarde de su apertura estipulada, sale
a la luz mostrando que no había perdido vigencia ni alterado el
rumbo de funcionarios clave, en el inicio del plan, en medio de la
crisis política que implicó la renuncia de Richard Nixon: Kissinger
y George Bush (padre) siguieron con Gerald Ford al frente de la
secretaría de Estado y la CIA, respectivamente, así como el resto
de los involucrados.
Y pese a las administraciones que lo
sucedieron, en poco o nada varió la estrategia. En 1974, el Informe
Kissinger decía: "Ya sea a través de la acción
gubernamental, de los conflictos laborales, del sabotaje o de los
disturbios civiles, el flujo continuo de materiales necesarios se
verá en peligro”. La resolución de Estados Unidos de seguir
ostentando su fuerza cuando su hegemonía, es clara hoy en día, no
sólo ante la invasión a Afganistán e Irak por el control de los
recursos petroleros, sino la vital importancia que Washington le da
al conflicto venezolano, o la súbita “tranquilidad”
impuesta en Bolivia tras la crisis del gas que derivó en la renuncia
de Sánchez de Lozada, pero que en vez de estabilizarse llega a
discutirse en todos los círculos de poder la secesión de una
Bolivia implosionada en regiones.
La
situación del cambio correlación de fuerzas habla por sí solas,
cuando Kissinger relata en el memo, el desarrollo de la Conferencia
Mundial sobre la Población, realizada en agosto de 1974 (agregado al
documento posterior a su presentación), en Bucarest, Rumania:
“Habíamos enfatizado en la incorporación del factor del
control poblacional para los países en vías de desarrollo para la
reducción de la tasa de natalidad (...) Hubo una consternación
general y luego el Plan fue vapuleado, liderados por Argelia, con el
respaldo de otros países africanos, y Argentina,
apoyado por Uruguay, Brasil, Perú e inmediatamente otros países
latinoamericanos”
referencias
1.La OPEP está constituida por 12
países: Argelia, Gabón, Indonesia, Irán, Irak, Kuwait, Libia,
Nigeria, Qatar, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y
Venezuela (Ecuador se incorporó en 1973, pero abandonó la
organización en 1992). La sede de la OPEP se encuentra en Viena,
Austria.
2.El FSLN fue fundado en 1962 y en 1979 derrocó al
dictador Anastasio Somoza.
3.Adam, Brooks, La guerra, fase
extremad de la competencia económica, en The Annals, V. 12, s/f , p.
424-427.
4.Fuente: U.S. Census Bureau.
5.Pakistán, México,
Filipinas, Turquía, y Colombia. Fuente: SCT - Suecia.
6.“Felicita
Hillary por control natal", El Imparcial, Hermosillo-México,
7/5/97, y “Reconoce Hillary políticas de natalidad”, Reforma ,
México, D.F., 7/5/97.
7.“Embarazo adolescente: El dramático
incremento”, El Norte, Monterrey, México, 15/3/98.
8.“Perú,
250,000 mujeres esterilizadas con engaños", El País, Madrid,
20/12/98.
9.“Esterilización forzada en Perú”, Le Monde
Diplomatique, Buenos Aires, mayo 2004.
10.La República, Lima,
25/06/02.
11.“Esterilización forzada en Perú”, Le Monde
Diplomatique, Buenos Aires, mayo 2004.
12.Disponible en
www.larouchein2004.net/spanish/paginas/programa/capitulo3.html
13.The
end of Allende, editorial The Economist, Londres,
15/09/73.
14.Fuente: Secretaría de Minería, Ministerio de
Economía / Sindicato de Mineros ATE.
FUENTES:
http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article117